martes, 15 de marzo de 2016

El leñador tenaz

El següent conte de Jorge Bucay ens explica el procés del diagnòstic inicial i perquè aquest apartat és tan essencial dins de la programació. Un bon anàlisi previ ens pot estalviar problemes futurs. 
Per tant, podem dir que hem d'estar preparats per allò que volem aconseguir i actuar i així revisar el nostre avenç per mantenir-nos en el camí correcte i corregir el que sigui necessari.  

No únicament és l'esforç lo que hem de tenir en compte sinó que hem de saber preparar a la perfecció lo que una persona está fent. 

Us mostrem el conte sencer: 

Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una gran maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. 
-Te felicito -le dijo el capataz-. Sigue así. Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles. «Debo estar cansado», pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol. 
Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento. 
El capataz le preguntó: «¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?» -¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles.





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